Continuando con la actual Temporada Sinfónica que cada año realiza el Ministerio de Cultura y la Fundación Sinfonía, este jueves la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección del maestro Caonex Peguero, director suplemente de la OSN, estrenará dos piezas del músico y académico dominicano Darío Estrella en un concierto que pretende ser memorable.  Con este motivo,  entrevistamos a Caonex Peguero.

Caonex Peguero-Camilo

El maestro Caonex Peguero, violinista y director suplente Orquesta Sinfónica Nacional.

FOTO DARIO ESTRELLA

Dentro de la Temporada Sinfónica Dominicana te toca el momento de honrar a un gran músico dominicano Darío Estrella, ¿cómo se fraguó eso?
El Maestro Estrella siempre ha sido un ícono de la creatividad musical dominicana en los géneros popular y de Jazz, así como el académico. El Maestro José Antonio Molina, titular de la orquesta y motivado por la recomendación del distinguido arreglista Eugenio Vanderhorst, me pidió que estrenara estas obras, lo cual acepté como una oportunidad para honrar una prolífica carrera composicional de largos años.

 

Qué significa para un músico clásico como Caonex Peguero llevar a la Orquesta Sinfónica Nacional la obra de Darío Estrella?
Engalanar el repertorio sinfónico con obras inéditas que realcen nuestra dominicanidad y que lleven a su más alto nivel los sonidos y ritmos identitarios de nuestra nación siempre es ganancia para los músicos y los públicos que dan seguimiento al mundo de los conciertos.

 

Existe un fenómeno raro en el país, pues existen muchos músicos clásicos que se desarrollan y mueven tanto en lo clásico como en lo popular, y lo ejemplos sobran ¿a qué se debe?
El Caribe es una gran cantera de músicos que se forman entre los pegajosos ritmos y poderosas tradiciones de nuestra música folklórica, la cual enriquece a nuestra música popular, nuestro jazz y también a nuestra música sinfónica. Son esos elementos, al igual que lo hacía Tchaikovsky con sus galopes rusos o cantos de la iglesia rusa ortodoxa – por solo poner un ejemplo – los que dan origen a nuestra más importante producción musical.
Siendo el Caribe potencia musical a nivel mundial en término de géneros rítmicos y probeta donde se han unido tantas tradiciones musicales africanas y europeas, es natural que el músico académico también incursione en la música popular, con la ventaja de los conocimientos rigurosos de conservatorio y un dominio superior de su instrumento. 

 

Siento que en la OSN por primera vez presenta un verdadero empeño y apertura para incluir en su repertorio piezas clásicas creadas por músicos dominicanos, ¿es asi?
Siendo un excelso compositor y arreglista, al igual que su padre, ha sido la intención expresa del Maestro Molina sostener una presencia importante y porcentual de las obras dominicanas. Pero, de igual manera, otros titulares han tenido el mismo empeño, recordando el famoso Merengue Sinfónico del Maestro Piantini, que marcó un antes y después en la música sinfónica nacional, y el Maestro De Windt, que fue un abanderado de los compositores nacionales y muy especialmente del gran Bienvenido Bustamante.

 

Es la primera vez que te toca montar, ensayar y estrenar piezas de otros en la sinfónica nacional, ¿eso cambia la perspectiva o corrompe el patrón de creación o recreación de tu propio posicionamiento como arreglista y compositor?
No, al contrario. Siempre he abogado porque en mis conciertos se programen obras nacionales así como la participación de jóvenes solistas dominicanos que puedan realizar sus debuts sinfónicos en el país. Estuve al frente por varios años de la coordinación de los Premios anuales de Música los cuales han producido innúmeras obras de gran calidad en todos los géneros, y sé que estamos muy cerca de producir discográficamente un registro de ganadores que venga a servir como testimonio del gran talento y la preparación a la que han llegado nuestros creadores musicales.

 

Cada año la Temporada Sinfónica convoca mayor interés del público, vemos inclusive que ese público se recicla con una participación mayor de jóvenes,  ¿qué piensas que provoca esto?
Los públicos sinfónicos se alimentan esencialmente de las clases más educadas o con mayor sensibilidad estética y artística. Ahora bien, las nuevas audiencias surgen de los estudiantes de música que eventualmente escogen otra profesión pero que quedan atraídos para siempre por el instrumento de su escogencia y por la música de conciertos en general. La importante proliferación de bandas sinfónicas y orquestas juveniles ha incrementado la presencia joven que se da cita cuando se siente motivada a escuchar obras ejecutadas por los que fueron sus compañeros o por aquellos que han logrado altos niveles de perfeccionamiento y que vienen a convertirse en héroes para ellos.

 

La gente y los propios artistas clásicos han querido mantener la llamada música culta como algo que le es inherente a una clase social… ¿tiene sentido este?
Yo prefiero llamarle Sinfónica. Sea de cámara, de recital, de ballet, operística o de concierto, todos estos géneros giran alrededor de los instrumentos sinfónicos. Vemos como otras disciplinas, especialmente el jazz, ha logrado posicionarse a nivel académico y cómo la música autóctona ha generado el interés de antropólogos, musicólogos, sociólogos e historiadores por lo que está incorrecto llamar a un tipo de música culta, tal vez denigrando indirectamente a las demás. Que esta tradición eminentemente europea atraiga a cierto tipo de extracto social está siendo transformada por los avances en Venezuela y en países asiáticos como Japón, Korea y hasta la China, lo cual marca un cambio de paradigma y la ruta a seguir en cuanto a la masificación de nuestro arte.
Las Redes Sociales y el acceso a canales de difusión musical como You Tube están rompiendo con cualquier tipo de prejuicio en torno a esta música. Recordemos que la música sinfónica pasó del alto clero a la realeza, de ahí a la oligarquía y más tarde a la burguesía, pero que ya es producto de consumo de millones y millones de personas, independientemente de su condición económica, pero siempre relacionada al nivel educativo.

 

¿Qué piezas de Darío Estrella se van a ejecutar y qué podemos esperar de ellas?
Estaremos interpretando la obra titulada “Yaque del Norte”, que el compositor ha definido como una Merenatta y que fue escrita en honor del insigne compositor Don Julio Alberto Hernández, la cual además de cuerdas, tiene tambora y güira, así como la ‘Cantata y partituras para amantes’, también en homenaje a otro gran compositor, Don Rafael Ignacio, y que está basada en el poema del mismo nombre del distinguido intelectual y poeta Tony Raful.

 

¿Con qué expectativas vas al teatro y que esperas de los que estarán en el público?
Anticipo que será un momento de gran celebración, cuando reconoceremos en el más importante templo de nuestro arte la trayectoria de un músico que se ha entregado en cuerpo y alma a producir música dominicana en todas sus vertientes siempre con la misma excelencia y pasión. Confiamos en que será una noche memorable.

 

Teatro Nacional, Jueves 25 de Septiembre a las 8:00 pm, Director: Caonex Peguero. Entradas desde 300.00 en adelante.

 

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